Comillas redescubre la obra de Julio de Pablo en una gran exposición dedicada al maestro del color

El Antiguo Ayuntamiento acogerá del 10 de julio al 17 de agosto la muestra *Los colores de Julio de Pablo*, un recorrido por la trayectoria de uno de los artistas más destacados de la pintura contemporánea cántabra
4 de julio de 2026
El municipio de Comillas rendirá homenaje este verano a uno de los grandes referentes de la pintura contemporánea de Cantabria con la exposición «Los colores de Julio de Pablo», una muestra que reunirá una cuidada selección de obras del artista de Revilla de Camargo y que podrá visitarse del 10 de julio al 17 de agosto en la primera planta del Antiguo Ayuntamiento.
La inauguración tendrá lugar el viernes 10 de julio, a las 19:00 horas, en un acto organizado por la Fundación Julio de Pablo y la concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Comillas, con el objetivo de acercar al público la trayectoria y el universo creativo de uno de los pintores más influyentes del arte cántabro del siglo XX.
La exposición propone un recorrido por distintas etapas de la carrera de Julio de Pablo (1917-2009), y tiene como característica especial que se trata de obras realizadas sobre papel, uno de los formatos donde el creador que hizo del color su principal herramienta expresiva y cuya evolución artística le convirtió en uno de los renovadores del paisaje y de la abstracción en España, más éxito ha tenido.
Nacido en Revilla de Camargo el 26 de julio de 1917, comenzó su formación en la Escuela de Artes y Oficios de Santander mientras trabajaba como pintor industrial. Tras una estancia en Berlín durante la década de los cuarenta, regresó a Cantabria, donde inició un proceso creativo que le llevó desde el paisajismo influenciado por Agustín de Riancho hacia un lenguaje cada vez más personal, dominado por la fuerza del color y la abstracción.
Su primera exposición individual se celebró en el Ateneo de Santander en 1947, aunque fue durante los años cincuenta cuando su obra comenzó a adquirir un importante reconocimiento. El Congreso de Arte Abstracto organizado en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo marcó un punto de inflexión en su carrera y favoreció una evolución que le permitió exponer en ciudades como Madrid, Barcelona, Bilbao, Salamanca, Valladolid e incluso Londres.
A lo largo de su trayectoria, sus pinturas pasaron a formar parte de destacadas colecciones públicas y privadas, entre ellas las del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y el entonces Museo de Bellas Artes de Santander.
Durante la década de los setenta vivió una de sus etapas más fecundas, protagonizando numerosas exposiciones individuales y colectivas. La crítica especializada destacó especialmente su capacidad para convertir el paisaje en una experiencia emocional, donde la luz, el mar, el horizonte y la naturaleza trascendían la representación tradicional para convertirse en auténticos elementos poéticos.
Tras su fallecimiento en 2009, la Fundación Julio de Pablo ha continuado trabajando para conservar, estudiar y difundir su legado mediante exposiciones, publicaciones y diferentes iniciativas culturales que han contribuido a mantener viva la figura del artista entre nuevas generaciones.
La muestra que ahora acoge Comillas ofrece una nueva oportunidad para descubrir la riqueza cromática y la personalidad artística de Julio de Pablo a través de una selección de obras representativas de las diferentes etapas de su producción. Una exposición que reivindica el legado de un creador imprescindible para comprender la evolución de la pintura contemporánea en Cantabria y su aportación al arte español del siglo XX.