Polanco busca «el tomate que sabe a tomate»: un llamamiento para rescatar variedades únicas antes de que desaparezcan

La VIII Feria Nacional del Tomate Antiguo incorpora una nueva iniciativa para localizar semillas tradicionales conservadas durante generaciones en las huertas familiares y ampliar el Banco de Semillas de Tomate Antiguo.
13 de julio de 2026.- El Ayuntamiento de Polanco, en colaboración con el Banco de Semillas de Tomate Antiguo, ha lanzado un llamamiento a los vecinos para encontrar «el tomate que sabe a tomate», esas variedades tradicionales que durante décadas han sobrevivido en pequeñas huertas familiares gracias a semillas conservadas y transmitidas de generación en generación.
La iniciativa constituye la gran novedad de la VIII Feria Nacional del Tomate Antiguo, que se celebrará los próximos 22 y 23 de agosto, y tiene como objetivo identificar y preservar variedades no híbridas seleccionadas durante años por agricultores y familias de Polanco por su sabor, aroma y textura, alejadas de los criterios comerciales que priorizan la uniformidad, la productividad o la resistencia al transporte.
La alcaldesa de Polanco, Rosa Díaz, ha destacado que muchas de estas variedades son «auténticos tesoros gastronómicos» cuya conservación resulta imprescindible. «Queremos que quienes llevan toda la vida cultivando tomates para el consumo familiar sean conscientes de que quizá tienen entre sus manos una auténtica joya única en el planeta», ha señalado.
Por ello, todas las personas que cultiven tomates a partir de semillas propias podrán ponerse en contacto con el Banco de Semillas de Tomate Antiguo a través de la página web de la Feria para contribuir a conservar este patrimonio agrícola y evitar que desaparezcan variedades históricas.
Además, quienes lo deseen podrán participar el 22 de agosto en el Concurso Nacional del Tomate Antiguo, donde cada año se elige el mejor tomate de España.
Polanco volverá a ser la capital del tomate
La VIII Feria Nacional del Tomate Antiguo reunirá una vez más a productores, investigadores, expertos y aficionados procedentes de distintos puntos del país, consolidando a Polanco como uno de los principales referentes nacionales en la conservación de variedades tradicionales.
En esta edición, el Ayuntamiento ha querido reforzar el protagonismo de las huertas del municipio creando una categoría específica para los vecinos de Polanco dentro del Concurso Nacional del Tomate Antiguo.
Según ha explicado Rosa Díaz, el objetivo es que la feria «también sea de nuestros vecinos», reconociendo el conocimiento agrícola que muchas familias han conservado y transmitido durante generaciones.
Mucho más que un concurso
El tradicional Concurso al Mejor Tomate Antiguo volverá a ser uno de los grandes atractivos de la feria. El jurado valorará no solo aspectos como el sabor, la textura, el aroma o la singularidad de los frutos, sino también la riqueza genética que representan estas variedades y su importancia dentro del patrimonio agrícola y cultural.
Los ejemplares presentados podrán incorporarse al Banco de Semillas de Tomate Antiguo, una iniciativa que no solo conserva las semillas, sino que trabaja para devolverlas a las huertas mediante el reparto gratuito de simientes y plantones entre agricultores y aficionados.
Un tomate rescatado de la desaparición fue elegido el mejor de España
La importancia de este trabajo quedó demostrada en la edición del pasado año, cuando una antigua variedad procedente de Zaragoza, que estuvo a punto de desaparecer durante la década de los ochenta, fue proclamada Mejor Tomate de España por unanimidad del jurado entre cerca de 600 variedades participantes.
Su escasa producción había provocado que prácticamente dejara de cultivarse, pero pudo recuperarse gracias al trabajo del Centro de Investigación Agraria de Aragón y de los agricultores del proyecto Huerto EsVida, dedicado a la recuperación de variedades locales y al fomento de la agricultura ecológica.
En la categoría internacional, el tomate Moya Verde, cultivado por Luis Bolado, se alzó con la victoria por delante de las variedades English Rose y Champagne, mientras que en la categoría autonómica el mejor tomate fue el tradicional de Luey, cultivado por Luis Alconero, que se impuso a las variedades de Socabarga y Barcenilla.
Durante dos jornadas, la Feria Nacional del Tomate Antiguo volverá a convertir a Polanco en la gran capital del tomate tradicional con un amplio programa de actividades que incluirá catas, talleres especializados, charlas técnicas, showcookings y exposiciones dirigidas tanto a profesionales como al público general.
Este año, además de mirar a las mejores variedades llegadas de toda España, la organización quiere lanzar un mensaje a los vecinos del municipio: el próximo mejor tomate de España podría llevar décadas creciendo, casi en silencio, en una huerta de Polanco.