¿Dónde se cobra más en Europa? Así quedan los salarios medios

Luxemburgo, Suiza y Dinamarca lideran la clasificación, mientras que el sur y este del continente presentan las cifras más bajas, incluso ajustadas por poder adquisitivo
10.05.2025 . – Las diferencias salariales en Europa siguen marcando una brecha considerable entre los países del norte y del oeste del continente frente a los del este y el sur. Según datos recientes publicados por Eurostat, el salario medio bruto mensual de un trabajador a tiempo completo en la Unión Europea alcanzó en 2023 los 3.155 euros. No obstante, la disparidad entre Estados miembros es profunda: mientras que en Luxemburgo se superan los 6.700 euros, en Bulgaria apenas se sobrepasan los 1.100.
Luxemburgo se sitúa a la cabeza del continente con 6.755 euros mensuales, seguido de cerca por Suiza, fuera del bloque comunitario, que alcanza un salario medio de 8.104 euros, según datos de la OCDE. Dinamarca también destaca con 5.634 euros, siendo el único país de la UE, junto al Gran Ducado, que supera la barrera de los 5.000. Irlanda (4.890 €), Bélgica (4.832 €), Austria (4.542 €), Alemania (4.250 €) y Finlandia (4.033 €) completan el grupo de países con salarios superiores a los 4.000 euros mensuales.
Por el contrario, diez de los veintiséis países de la UE analizados no alcanzan los 2.000 euros de salario medio bruto, y cuatro de ellos —entre ellos Bulgaria, Hungría y Grecia— no llegan siquiera a los 1.500. España se mantiene por debajo de la media comunitaria, con 2.716 euros, al igual que Italia, que registra 2.729 euros. Alemania lidera entre las cuatro grandes economías del bloque, mientras que Francia supera ligeramente la media con 3.555 euros.
Salarios ajustados al poder adquisitivo: la brecha se estrecha, pero persiste
Para entender mejor las diferencias reales, es fundamental considerar el salario ajustado por estándares de poder adquisitivo (EPA), una unidad que elimina las distorsiones causadas por las diferencias de precios entre países. Este enfoque permite comparar qué cantidad de bienes y servicios puede adquirirse realmente en cada nación con el salario recibido.
Bajo este criterio, Luxemburgo vuelve a encabezar la clasificación con 4.479 euros EPA, seguido de Bélgica (4.038 €), Dinamarca (3.904 €), Alemania (3.898 €) y Austria (3.851 €). La media europea se mantiene en 3.155 euros EPA. Países como Suiza (4.412 € EPA), Países Bajos y Noruega también figuran entre los mejor posicionados en este indicador, mientras que Reino Unido se sitúa en 3.357 euros.
En el extremo opuesto, Grecia (1.710 € EPA), Eslovaquia, Bulgaria y Hungría presentan los salarios más bajos ajustados por poder adquisitivo, todos por debajo de los 2.100 euros. Turquía, pese a tener un salario nominal de apenas 873 euros, mejora su posición en términos EPA hasta los 2.413 euros.
Productividad y poder de negociación, claves de la diferencia
Sotiria Theodoropoulou, jefa de Políticas Europeas del Instituto Sindical Europeo, apunta a la productividad como factor estructural fundamental para explicar la diferencia salarial. Las economías con fuerte presencia industrial o tecnológica tienden a generar salarios más elevados de forma sostenida.
A este elemento se suma el poder de negociación de los trabajadores, que depende tanto del nivel de organización sindical como de las políticas laborales que favorezcan la movilidad y la estabilidad en el empleo. “Un entorno con mayor capacidad de negociación permite trasladar las mejoras de productividad al salario real”, explica la experta.
La evolución en cinco años: Lituania duplica su salario medio
Entre 2018 y 2023, todos los países de la UE registraron aumentos en los salarios medios nominales. El incremento medio fue del 19%, equivalente a 507 euros más al mes. Lituania destaca con un crecimiento del 102%, lo que representa un aumento mensual de 1.141 euros. Luxemburgo también lidera en valores absolutos con una subida de 1.291 euros.
Sin embargo, en las principales economías del continente, el crecimiento fue más moderado: España registró una subida del 19%, Alemania del 18%, Francia del 14% e Italia apenas alcanzó el 10%. Los países nórdicos, como Suecia, y otros del sur como Chipre y Grecia, también se situaron por debajo de la media de incremento.
A la espera de los datos de 2024, que Eurostat prevé publicar a finales de 2025, la tendencia confirma una Europa dividida en materia salarial, donde el nivel de vida, el coste de bienes y servicios, y la fuerza de los mercados laborales determinan, en gran medida, el bienestar económico de los ciudadanos.
