El fenómeno “looksmaxxing” irrumpe con fuerza: entre el autocuidado y la obsesión estética

El concepto, nacido en internet, gana popularidad entre los jóvenes y abre un debate sobre salud, autoestima y presión social
22.03.2026.- El término looksmaxxing, cada vez más presente en redes sociales y foros digitales, describe una tendencia centrada en maximizar el atractivo físico a través de distintas estrategias, desde hábitos de cuidado personal hasta intervenciones estéticas. Aunque no es un concepto nuevo, su expansión en los últimos años lo ha convertido en un fenómeno social que ya trasciende el ámbito digital.
El llamado looksmaxxing engloba prácticas muy diversas. En su vertiente más moderada —conocida como soft looksmaxxing— incluye rutinas de higiene, cuidado de la piel, ejercicio físico, alimentación equilibrada o mejoras en la imagen personal, como el estilo o el corte de pelo. Sin embargo, en su versión más intensiva —hard looksmaxxing— puede implicar procedimientos más invasivos, como tratamientos médicos o cirugía estética.
Expertos en psicología advierten de que esta tendencia puede tener un doble filo. Por un lado, fomenta hábitos saludables y una mayor atención al bienestar físico. Por otro, puede derivar en una preocupación excesiva por la apariencia, especialmente entre los más jóvenes, expuestos de forma constante a estándares de belleza idealizados en redes sociales.
Además, el origen del término en determinadas comunidades de internet, algunas con discursos muy radicalizados sobre la apariencia y las relaciones sociales, ha contribuido a generar controversia en torno a su significado y uso.
En este contexto, profesionales de la salud recomiendan abordar el cuidado personal desde una perspectiva equilibrada, priorizando el bienestar integral frente a la presión estética. La clave, señalan, reside en distinguir entre el autocuidado saludable y la búsqueda constante de una perfección difícilmente alcanzable.
El auge del looksmaxxing refleja, en definitiva, una sociedad cada vez más influida por la imagen, donde la línea entre mejorar el aspecto y caer en la obsesión resulta cada vez más difusa.