La jueza cita como investigado al representante de DRAGADOS por el accidente mortal de la pasarela de El Bocal

La instructora aprecia indicios de que la ejecución de la obra pudo influir en la forma en que colapsó la estructura y declara también la responsabilidad civil de la empresa constructora.
21 de julio de 2026.- La investigación judicial sobre el trágico derrumbe de la pasarela de El Bocal, en Santander, en el que fallecieron seis personas y otra resultó gravemente herida, da un nuevo paso. La magistrada titular del Juzgado de Instrucción nº 1 del Tribunal de Instancia de Santander ha acordado citar como investigado al representante legal de DRAGADOS, la empresa encargada de ejecutar la senda costera, y ha declarado además su responsabilidad civil en la causa.
La decisión se produce después de que la jueza estimara el recurso de reforma presentado por una de las acusaciones particulares contra su decisión inicial de tomar declaración al representante de la constructora únicamente como testigo.
El auto, hecho público este martes, considera que existen indicios suficientes para investigar la posible responsabilidad de la empresa en la ejecución de la pasarela, a raíz de las declaraciones prestadas el pasado 19 de junio por dos peritos propuestos por otros investigados y de las conclusiones del informe pericial judicial.
Uno de los aspectos que centra la investigación es la diferencia detectada entre el diseño original elaborado por la ingeniería FRONDA y la solución finalmente ejecutada por DRAGADOS.
Según recoge la resolución, el proyecto contemplaba que los rastreles y durmientes fueran elementos continuos a lo largo de toda la pasarela, mientras que durante la construcción se optó por dividir cada uno de ellos en dos piezas de menor longitud.
Aunque el perito judicial consideró inicialmente que esa modificación no resultaba determinante para el comportamiento estructural global de la infraestructura, los dos expertos que comparecieron el pasado mes de junio ofrecieron una valoración más contundente.
Uno de ellos sostuvo que esa decisión debilitó la robustez del conjunto, mientras que el otro afirmó que supuso un incremento notable de la vulnerabilidad de la estructura.
La magistrada considera que, si bien esa modificación no parece constituir la causa directa del colapso de la pasarela, sí existen indicios de que pudo influir en la forma en que se produjo la rotura.
En concreto, el auto señala que esa alteración pudo provocar un comportamiento más brusco del tablero, favoreciendo el denominado «efecto trampilla», circunstancia que habría tenido incidencia en el desenlace del accidente.
Por ello, entiende que el posible comportamiento negligente atribuible a la empresa constructora pudo contribuir al resultado final del siniestro, justificando la declaración del representante legal de DRAGADOS en calidad de investigado».
El representante de la constructora está citado a declarar el próximo 31 de julio.
La investigación judicial del accidente comenzó el 3 de marzo de 2026, el mismo día en que la pasarela de la senda costera de El Bocal se desplomó con varias personas sobre ella, causando seis fallecidos y un herido de gravedad.
Desde entonces, la jueza ha ido ampliando la investigación hasta alcanzar siete personas investigadas.
Entre ellas figuran la gestora del 112 que recibió el aviso de un vecino el día anterior al accidente, la agente de la Policía Local que recibió esa comunicación, el jefe de la Demarcación de Costas en Cantabria y director facultativo de la obra, dos responsables del Servicio de Proyectos y Obras de Costas, el ingeniero de FRONDA que firmó el proyecto de la pasarela y, ahora, el representante legal de DRAGADOS.
Además, la instructora mantiene como posibles responsables civiles al Ayuntamiento de Santander, a la Demarcación de Costas en Cantabria y a la empresa DRAGADOS.
El auto no es firme y puede ser recurrido mediante recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Cantabria.