La Transición española, bajo una nueva mirada: un curso de la UC en Laredo analiza a los protagonistas que cambiaron la historia

Historiadores especializados revisan durante tres jornadas la evolución política y personal de figuras como Adolfo Suárez, Manuel Fraga o Tierno Galván para comprender cómo se construyó la democracia española.
15 de julio de 2026.- La Transición española vuelve al centro del debate académico en Laredo gracias a un nuevo curso de verano de la Universidad de Cantabria (UC) que propone revisar uno de los periodos más decisivos de la historia reciente del país a través de las biografías de quienes protagonizaron el cambio político hacia la democracia.
Bajo el título «Biográfica Transición: una mirada histórica a través de sus protagonistas políticos», la formación se desarrolla durante tres jornadas en la Escuela Oficial de Idiomas de Laredo y reúne a especialistas en Historia Contemporánea con el objetivo de analizar la evolución personal, ideológica y política de algunas de las figuras que marcaron la construcción del actual sistema democrático.
El curso está codirigido por Víctor Aparicio Rodríguez, investigador posdoctoral de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), y Adrián Magaldi Fernández, profesor ayudante doctor de la Universidad de Valladolid.
Según explica Aparicio, estudiar la Transición sigue siendo fundamental porque representa «el hito fundacional de nuestro actual sistema democrático y de nuestra historia reciente«, motivo por el que ha valorado positivamente que la Universidad de Cantabria haya incorporado una propuesta de estas características a su programación estival.
Las personas detrás de la historia
Lejos de plantear un recorrido cronológico por los acontecimientos políticos de los años setenta, el curso utiliza las trayectorias vitales de sus protagonistas como herramienta para comprender la complejidad del proceso.
Entre las figuras analizadas destacan Adolfo Suárez, Manuel Fraga, Blas Piñar, Jordi Solé Tura, Enrique Tierno Galván y Francisco Fernández Ordóñez, cuyas experiencias personales permiten interpretar mejor los cambios políticos y sociales que transformaron España.
«A través de esta mirada biográfica podemos captar mejor esos procesos de politización y compromiso y estructurar con mayor claridad el panorama político de los años setenta», ha señalado Aparicio.
En la misma línea, Adrián Magaldi ha explicado que el verdadero interés del curso reside en observar cómo evolucionaron las personas al mismo tiempo que cambiaba el país.
«Nos interesa acercarnos a los sujetos y a las propias transiciones que ellos fueron viviendo en su identidad, su ideología y su horizonte vital, al compás de la transición política«, ha afirmado.
Romper los tópicos sobre la Transición
Uno de los objetivos de la formación consiste en cuestionar las visiones simplificadas que durante años han acompañado tanto a los protagonistas como al propio proceso histórico.
Para Magaldi, más que establecer personajes más o menos complejos, el reto pasa por «desmontar las imágenes preconcebidas» que existen sobre ellos, recordando que sus trayectorias personales estuvieron marcadas por cambios, contradicciones y circunstancias que impiden interpretaciones lineales.
En este sentido, Aparicio considera que durante mucho tiempo predominó un relato excesivamente uniforme de la Transición, presentado como un proceso sin conflictos ni matices.
Sin embargo, las investigaciones desarrolladas en los últimos años han permitido incorporar nuevas perspectivas y dar protagonismo a actores que habían quedado fuera de los relatos tradicionales.
Un periodo que sigue marcando el presente
Los responsables del curso coinciden en que comprender la Transición resulta imprescindible para interpretar muchos de los debates políticos actuales.
A su juicio, aquel periodo continúa ocupando un lugar central en la vida pública española por haber sentado las bases del sistema democrático vigente, aunque advierten de que también ha sido objeto de interpretaciones interesadas.
Por ello, defienden la necesidad de analizar esta etapa desde el rigor histórico y alejándose de discursos simplificados o instrumentalizados políticamente.
En un contexto internacional en el que resurgen discursos que cuestionan algunos fundamentos de las democracias parlamentarias, ambos historiadores reivindican el valor del conocimiento histórico como una herramienta para comprender el presente y afrontar los desafíos del futuro.
«Tenemos que defender la importancia de la historia como maestra, no solamente del pasado, sino también del presente y de la construcción del futuro«, concluyen.