La UC y la Universidad de Kansas estrechan lazos en torno a la obra de Luis Quintanilla

 La UC y la Universidad de Kansas estrechan lazos en torno a la obra de Luis Quintanilla

El equipo de restauradores que trabajó en 2007 en los frescos expuestos en el Paraninfo ha reparado en julio las pinturas del cántabro en la Universidad de Missouri-Kansas City (UMKC)

Santander, 04 de agosto de 2025.- Luis Quintanilla, artista santanderino de proyección internacional, une a través de su obra el patrimonio cultural de la Universidad de Cantabria (UC) y la Universidad de Missouri-Kansas City (UMKC). Ambas instituciones albergan los únicos frescos de gran formato que se conservan del autor -junto a uno más pequeño en el Museo Reina Sofía-, y han sido durante años espacios de investigación, protección y difusión de su legado.

Desde este mes de julio, los investigadores y especialistas en restauración, Iñaki Gárate y Beatriz del Ordi, se han desplazado a la universidad americana para trabajar en la restauración de los murales agrupados bajo el título “Las andanzas de D. Quijote y Sancho Panza en el siglo XX”. Se trata de los mismos especialistas que repararon el conjunto conservado en la UC desde 2007, en el que destaca “Ama la paz y odia la guerra”, encargada por el Gobierno de la República para la Exposición Universal de 1939, y que muestra los horrores de la Guerra Civil. Esta obra expuesta, de manera permanente en el Paraninfo de la UC, se adquirió y restauró gracias al mecenazgo del Banco Santander.

La intervención en la UMKC pone el foco en el valor histórico y cultural de estos frescos, realizados en el exilio tras la Guerra Civil española hace 85 años. El proceso busca devolver la integridad visual y técnica a unos murales que, durante décadas, han sido testigos mudos de la historia del arte español en el exilio.

Viviana Grieco, profesora de la Universidad Missouri-Kansas City, explica que el proceso de restauración se ha dividido en varias fases, desde el análisis fotográfico de las obras para determinar con exactitud el empleo de los retoques a seco o de intervenciones anteriores, pasando por la documentación digital de la obra, su limpieza química y finalmente, la reintegración pictórica, donde se procedió a una reconstrucción pictórica de las lagunas para obtener una recuperación de la correcta lectura estética de la obra mediante el empleo de técnicas totalmente reversibles como la acuarela.

Denuncia social

Nuria García, directora técnica del Área de Exposiciones de la Universidad de Cantabria, destaca el valor de estas pinturas como documentos para la memoria colectiva, así como su relevancia en la denuncia social y en la historia del muralismo hispano. Las dos series de frescos, tanto las de Kansas como las conservadas en Santander, están disponibles en el Museo Virtual Luis Quintanilla, una plataforma orientada a la difusión y el estudio del legado del pintor, proyecto encabezado por la UC hace cuatro años, en el que colaboraron la Universidad de Missouri-Kansas City, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y la Fundación Bruno Alonso.

Tanto el conjunto de Kansas como el de la Universidad de Cantabria son las únicas obras que se conservan de su trabajo como fresquista, junto al que se conserva, de menor tamaño, en el Museo Reina Sofía.

Piezas conectadas

Luis Quintanilla llegó a Estados Unidos en 1939. Contaba ya con una consolidada trayectoria como muralista, con formación en Florencia y obras destacadas en el Palacio de Liria y el Consulado de Hendaya. La guerra truncó su retorno a España y le obligó a reinventarse como artista en el extranjero. En noviembre de ese año, expuso en la Associated American Artist, entre otras obras, el conjunto formado por la litografía “The burro” y “Ama la paz y odia la guerra”, piezas conectadas cronológica y técnicamente a las conservadas en la Colección Museográfica UC.

En 1940, a petición del entonces presidente de la UMKC, Clarence Decker, Quintanilla fundó la primera escuela estadounidense dedicada a la pintura al fresco. En el edificio de Artes Liberales de la universidad plasmó seis grandes murales alrededor de la obra de Don Quijote,  donde el clásico personaje de Cervantes se enfrenta a enemigos modernos, en este caso los fantasmas del fascismo y del poder económico, mientras Sancho Panza encarna al ciudadano medio. Como era habitual, Quintanilla utilizó a personas cercanos como modelos, su propia familia, los profesores y alumnos de la institución.

El Cantabro

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