La Universidad de Cantabria reivindica la faceta menos conocida de Ramón y Cajal en un nuevo homenaje científico

Un equipo liderado por el profesor emérito Miguel Lafarga pone en valor las aportaciones pioneras del Nobel aragonés al estudio del núcleo celular
09.01.2026.- La Universidad de Cantabria ha rendido homenaje a la figura de Santiago Ramón y Cajal, Premio Nobel de Medicina o Fisiología, recuperando y actualizando una de las facetas menos conocidas —pero de enorme trascendencia— de su legado científico: sus estudios pioneros sobre la organización del núcleo celular.
El trabajo ha sido liderado por Miguel Lafarga, profesor emérito del Departamento de Anatomía y Biología Celular de la UC, al frente de un equipo de investigadores que ha revisitado estas aportaciones en el artículo científico Cajal’s organization of neuronal nucleus revisited.
En la publicación, los autores recuerdan que Cajal es universalmente reconocido por haber descrito la estructura y las conexiones neuronales de los centros nerviosos y por formular la célebre Doctrina Neuronal, descubrimientos que le valieron el Nobel y el reconocimiento como el “padre de las neurociencias”. Sin embargo, subrayan que existe una parte de su obra que quedó eclipsada por estos hallazgos y que hoy cobra una renovada relevancia: su análisis detallado del núcleo celular.
Un descubrimiento adelantado a su tiempo
A comienzos del siglo XX, cuando el conocimiento de la célula se encontraba aún en una fase embrionaria, Ramón y Cajal desarrolló en 1903 un método de tinción con nitrato de plata reducido que supuso un punto de inflexión en el estudio de las estructuras celulares. Años después, en 1910, publicó el trabajo seminal El núcleo de las células piramidales del cerebro humano y de algunos mamíferos, en el que describió con una precisión extraordinaria diversas estructuras nucleares.
Según destacan los investigadores de la UC, aquellas observaciones, realizadas hace más de 115 años, se reconocen hoy como fundamentales para la expresión génica y el mantenimiento de la homeostasis celular, confirmando la intuición y el rigor científico del Nobel aragonés.
La vigencia científica de Cajal en el siglo XXI
Mediante técnicas modernas de microscopía, el equipo ha identificado los equivalentes actuales de las estructuras descritas originalmente por Cajal, como las unidades de transcripción y procesamiento de ARN ribosomal del nucleolo, las áreas de factores de splicing del ARN mensajero, las factorías de transcripción y el conocido cuerpo nuclear de Cajal.
Estas estructuras, explican los autores, constituyen compartimentos nucleares clave en la transcripción del ADN, el procesamiento de los ARN y la organización espacial del genoma. Hoy se entienden como condensados nucleares dinámicos, formados mediante mecanismos de separación de fases líquido-líquido, un concepto central en la biología celular contemporánea.
Las aportaciones del grupo del profesor Lafarga desde la década de 1980 resultaron decisivas para que, a partir de 1999, el nombre de Cajal quedara definitivamente asociado a una estructura celular en la literatura científica internacional: el “cuerpo nuclear de Cajal” o Cajal body. Del mismo modo, las llamadas nuclear speckles o áreas de factores de splicing son reconocidas hoy como otro de sus descubrimientos.
Más de un siglo después, concluyen los investigadores, la precisión, fiabilidad y profundidad de las observaciones de Ramón y Cajal no solo siguen siendo sorprendentes, sino que se consideran esenciales para comprender la organización funcional de la célula, consolidando su legado más allá de las neurociencias y reafirmando su lugar central en la historia de la ciencia.
