Paula Parás: “Aplicar la reanimación cardiopulmonar triplica las posibilidades de supervivencia”

Los alumnos de este curso de verano de la UC se forman en Camargo para actuar ante atragantamientos, desmayos y paradas cardiorrespiratorias
Camargo, 22 de julio de 2026.- “Aplicar correctamente la reanimación cardiopulmonar (RCP) triplica las posibilidades de supervivencia” de una persona que sufre una parada cardiorrespiratoria. Así lo ha afirmado Paula Parás, profesora de la Universidad de Cantabria y directora del curso ‘Aprende a actuar ante una urgencia. Soporte vital básico para población general’, que se imparte esta semana en el Centro de Empresas de Camargo. En él, mostrará cómo se realizan estas maniobras y cómo proceder ante atragantamientos, cortes, desmayos, hipoglucemias, e incluso partos extrahospitalarios.
Esta es la cuarta edición de un curso que busca dotar a la población de herramientas para actuar durante los primeros minutos de una emergencia. Su directora ha insistido en que el conocimiento de estas técnicas sigue siendo una tarea pendiente en España: “en los últimos años ha aumentado la sensibilidad. Cada vez se llevan a cabo más cursos en colegios e institutos, pero no es algo que esté totalmente instaurado”.
Según Parás, el ámbito académico constituye el mejor espacio para generalizar el aprendizaje de estas técnicas. Aunque su presencia es cada vez mayor en colegios e institutos, considera que la universidad sigue teniendo una cuenta pendiente. “Estaría bien dar el salto a la universidad para que los estudiantes salgan con una formación mínima de cómo actuar ante una emergencia”, ha explicado la docente.
Asimismo, Parás ha subrayado la importancia de actualizar periódicamente estos conocimientos. En su opinión, conviene realizar un curso de reciclaje cada dos o tres años, ya que las recomendaciones evolucionan con el tiempo y, al tratarse de unas maniobras que no se practican con frecuencia, «se pueden olvidar».
Cadena de supervivencia
La profesora ha recordado que, cuando se produce una parada cardiorrespiratoria, el margen para actuar es de unos diez minutos. Sin embargo, los servicios de emergencia tardan en llegar una media de ocho minutos, un tiempo que puede prolongarse en función de las circunstancias. Por ello, ha insistido en la importancia de aplicar correctamente la denominada cadena de supervivencia, que comienza con la identificación de la emergencia y la llamada al 112, continúa con la reanimación cardiopulmonar y la desfibrilación precoz cuando sea posible, y finaliza con los cuidados posteriores a la reanimación.
«Aplicar correctamente la RCP duplica o triplica la supervivencia. Incluso sin hacerlo perfecto es mejor que no hacer nada, y la desfibrilación precoz tiene una supervivencia de entre el 50% y el 70%. O sea, pasamos de una persona que está muerta y en parada cardiorrespiratoria, a tener una probabilidad de entre el 50% y el 70% de que salga de esa parada de manera exitosa», ha remarcado.
Perder el miedo a los desfibriladores
La experta ha reconocido que es importante perder el miedo a utilizar los desfibriladores semiautomáticos, ya que son aparatos muy seguros y sencillos de utilizar, detectan el ritmo anómalo y tienen un software muy sofisticado que identifica si es necesaria o no la descarga. “No hay forma de usarlo mal. Es muy sencillo de utilizar e incorpora unas instrucciones básicas. Están preparados para utilizarse en situaciones de mucha tensión y nervios”.
Golpes de calor
Parás ha advertido que el riesgo de sufrir golpes de calor aumenta en verano debido a las altas temperaturas. En ese sentido, ha resaltado que la prevención es la mejor herramienta, una estrategia que pasa por evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día, mantenerse bien hidratado y reducir la práctica de ejercicio físico al aire libre en esos momentos.
Si, a pesar de ello, aparecen los primeros síntomas, la docente recomienda actuar con rapidez. «Hay que enfriar a la persona, llevarla a una zona fresca y procurar que se hidrate bien para que el episodio no evolucione a un golpe de calor».