El Gobierno de Cantabria reafirma su compromiso con la prevención de riesgos laborales para proteger y mejorar el empleo y promover la competitividad empresarial

De izquierda a derecha, Ana González Pescador y Enrique Conde (Foto: CEOE-CEPYME Cantabria)
Santander- 27.05.2026
El Gobierno de Cantabria, a través de la Consejería de Industria, Empleo, Innovación y Comercio, ha reafirmado su compromiso con la prevención de riesgos laborales para proteger y mejorar el empleo, así como para otorgar al tejido productivo de la región herramientas de competitividad empresarial.
Así lo ha destacado hoy la directora general del Instituto Cántabro de Seguridad y Salud en el Trabajo (ICASST), Ana González Pescador, durante el acto inaugural de la tercera edición del Día de la Seguridad y Prevención Laboral, una iniciativa organizada por CEOE-CEPYME Cantabria, en colaboración con el Ejecutivo autonómico, para abordar algunos de los desafíos más relevantes que afrontan hoy en día las empresas en materia de seguridad y salud laboral, tales como el absentismo, los trastornos musculoesqueléticos, la salud mental y el impacto de las nuevas tecnologías.
Durante su intervención, González Pescador ha destacado la importancia de seguir celebrando esta jornada, «un espacio de referencia para reflexionar y tratar de mejorar, así como avanzar en cuestiones muy complejas que requieren de nuevas soluciones y abordaje, poniendo en común nuevas soluciones prácticas e innovadoras en las organizaciones».
La directora del ICASST se ha mostrado partidaria de insistir en fomentar un empleo seguro y de calidad desde el ámbito de la prevención de los riesgos laborales, y ha asegurado que el Gobierno de Cantabria está trabajando desde el convencimiento de que esa mejora y esa prevención atenta a evitar los riesgos «supone una verdadera inversión en productividad».
En este sentido, ha destacado que en el año 2025 se produjeron en Cantabria 5.990 accidentes de trabajo en jornada con baja, lo que supone una reducción del 6 por ciento en comparación con el año anterior, y con respecto a la gravedad de los accidentes, durante 2025 se produjeron 37 accidentes graves, mientras que en 2024 hubo 45, un 18 por menos.
En el caso de los accidentes leves, también, ha destacado, se han reducido en un 5 por ciento (de 6.287 en 2024 a 5.947 en 2025), en tanto que los accidentes mortales descendieron un 45 por ciento (de 11 en 2024 a 6 en 2025).
En términos de índice de incidencia, en 2025 hubo 2.614 accidentes con baja por cada 100.000 trabajadores afiliados a la Seguridad Social con las contingencias profesionales cubiertas, un 7 por ciento menos que el año anterior.
Y en comparación con el resto de las comunidades autónomas, Cantabria ocupa la posición undécima en incidencia de accidentes laborales con baja, por detrás de territorios con una estructura similar, como Asturias; La Rioja o Navarra.
La directora del ICASST ha subrayado el papel de este organismo autónomo a la hora de en analizar, asesorar, acompañar y «nunca sancionar», mediante un asesoramiento técnico directo, adaptado a la realidad de cada empresa, «sólo indicando las obligaciones, sino, y sobre todo, ayudando a buscar soluciones».
Ha puesto en valor la Estrategia Cántabra de Seguridad y Salud en el Trabajo 2023-2028, «consensuada» por el Gobierno de Cantabria, los agentes sociales y el tejido empresarial en base a la cooperación y la responsabilidad compartida, así como las distintas líneas de apoyo económico que el ICASST ofrece para la mejora de la seguridad y salud en la empresa.
En este sentido, ha recordado que desde 2024 se han incorporado ayudas directas a la contratación de personal técnico de prevención; mejoras en equipos y maquinaria, e implantación de medidas de prevención para riesgos concretos como el amianto, riesgos químicos y físicos.
Teniendo en cuenta que las pymes, «el principal recurso de nuestra actividad económica, vertebrando el territorio y generando empleo», tienen mayores dificultades en la implantación de medidas de prevención de riesgos laborales, González Pescador ha recordado que el Gobierno de Cantabria ha llevado a cabo esta legislatura una transformación completa en las líneas de apoyo a este sector, abriendo la posibilidad de solicitud a todo el año y sin límite de presupuesto.
«Transcurridos dos años, hemos conseguido incrementar de forma notable las solicitudes y consiguientes inversiones en mejora de la seguridad, con más de 1 millón de euros, con nuevas inversiones en maquinaria, incorporación de técnicos de prevención y mejora en riesgos específicos, como amianto, biológicos o ruidos», ha subrayado la directora del ICASST, quien ha avanzado la intención del Ejecutivo autonómico de ampliar, mejorar, profundizar y ajustar mejor las ayudas.
Así, ha asegurado que su departamento va a incentivar la participación de las empresas en programas liderados por el Gobierno regional, a través del ICASST, como el proyecto ‘Circula’ o el nuevo programa ‘RESCAN’, la red de empresas saludables de Cantabria, con una ayuda adicional de 3.000 euros.
Además, el ICASST está estudiando ampliar los supuestos subvencionables para pequeñas empresas y crear dos nuevas líneas nuevas de subvención, de tal manera que se incluya la posibilidad de sustituir maquinaria antigua sin necesidad de que ésta sea achatarrada siempre que tenga marcaje ‘CE’, pudiéndose ser objeto de venta a terceros, si bien, en ningún caso, la maquinaria sustituida podrá ser utilizada por la empresa solicitante o empresas de su mismo grupo.
Además, se pretenden ampliar los supuestos subvencionables para el diseño e instalación o el diseño y la reparación, así como la inmediata verificación, de líneas de vida fija, a todos los casos en que exista riesgo de caída de altura (no solo por el tránsito sobre cubiertas).
De igual modo, ha avanzado la posibilidad de incluir como subvencionable la adquisición de exoesqueletos, entendiendo por tales los dispositivos externos portátiles, concebidos o adaptados para uso laboral, tanto activos como pasivos.
Por otro lado, el ICASST pretende ampliar la subvención de la sustitución del personal técnico contratado en los supuestos en que haya causado baja la persona inicialmente contratada por las causas no imputables a la empresa, y ampliar los supuestos subvencionables para que, en el caso de adoptar medidas para disminuir la exposición de trabajadores al ruido, no solo puedan optar a financiación las medidas sobre el foco emisor, sino también sobre el entorno.
También incentivos al uso de robots, a través del arrendamiento por tiempo determinado, incluyendo transporte, instalación, adaptación y puesta en marcha, así como, en su caso, formación, cobertura de seguro y mantenimiento, tanto correctivo como preventivo, de robots industriales y robots móviles autónomos. Todo ello para ofrecer a las pymes cántabras una alternativa a la adquisición de dichos equipos, cuando no dispongan de financiación suficiente para realizar la inversión.
Finalmente, un refuerzo de la actividad preventiva en las pequeñas empresas, apoyándolas en el cumplimiento de su obligación de contar con una evaluación actualizada de los riesgos laborales presentes en sus centros de trabajo, incluyendo la realización de mediciones higiénicas, una planificación de la actividad preventiva igualmente actualizada, la elaboración y aplicación de procedimientos de retorno al trabajo tras ausencias prolongadas por motivos de salud de sus trabajadoras y trabajadores, así como la adquisición de escaleras con plataforma o la configuración de conjuntos de máquinas.
«Debemos y queremos impulsar un cambio de modelo que nos lleve a una prevención real, interiorizada, que cale, que forme parte del día a día en la empresa, de su organización, de sus decisiones y de su cultura», ha afirmado González Pescador, quien ha abogado por la implicación directa de la dirección y por contar con personas en las organizaciones con formación en permanente revisión, dotándoles de medios para afrontar nuevos retos que exigen nuevas respuestas, tales como absentismo, salud mental, envejecimiento y digitalización.
Un nuevo concepto de prevención que, en su opinión, «está conectada con la realidad social y con la salud física y mental de las personas trabajadoras».
Extender la cultura preventiva
En el acto inaugural también ha participado el presidente de CEOE-CEPYME Cantabria, Enrique Conde, quien destacado la importancia de una iniciativa que nació hacer tres años con una vocación muy clara: extender la cultura preventiva más allá del ámbito estrictamente técnico porque hablar de prevención es hablar también de liderazgo, de organización del trabajo, de gestión de personas, de innovación y de competitividad empresarial».
Conde ha defendido la importancia de la prevención en las actividades que desarrolla CEOE-CEPYME Cantabria durante más de dos décadas, «impulsando la cultura preventiva como un eje estratégico para mejorar esa competitividad y ese bienestar.
«Solo durante 2025 hemos desarrollado 31 acciones, entre jornadas, formaciones y encuentros, con cerca de mil profesionales participantes y más de 14 millones de impresiones en campañas de sensibilización», ha destacado el presidente de la patronal, quien ha explicado que se trata de un trabajo continuo que se lleva a cabo a través del asesoramiento técnico, la formación, las campañas divulgativas y la generación de espacios de intercambio de buenas prácticas.
Absentismo y prevención inteligente
Organizada por CEOE-CEPYME, en colaboración con el ICASST, la jornada ‘Absentismo y prevención inteligente: gestión, innovación y salud’ ha contado con la participación de más de 130 profesionales de la seguridad laboral y los recursos humanos.
Tras el acto inaugural, la jornada ha desarrollado un primer bloque de ponencias en torno al absentismo por incapacidad temporal desde una visión integral para analizar sus principales causas, las dificultades que todavía existen en su gestión y seguimiento y la necesidad de impulsar modelos de coordinación más eficaces entre todos los agentes implicados.
Así, han abordado los trastornos musculoesqueléticos y el impacto creciente de los riesgos psicosociales, poniendo el foco en la intervención temprana, la prevención y un retorno al trabajo saludable y sostenible.
Expertos en la materia también han analizado las tecnologías aplicadas a la ergonomía laboral, desde la Inteligencia Artificial hasta los exoesqueletos, lo que ha supuesto un impulso a la innovación en la prevención de riesgos laborales, así como las herramientas de intervención psicosocial.
Por otro lado, se ha abordado, con la participación de expertos en la materia, la evolución de la gestión preventiva mediante la digitalización, la coordinación de actividades empresariales y el uso de soluciones inteligentes.
La jornada ha concluido con un taller sobre la burocracia del papel al compromiso real con la seguridad.
Fuente: www.cantabria.es