Ciencia y creatividad de la mano: grandes entidades de Cantabria se alían con el Centro Botín y la Universidad de Yale

La Fundación Valdecilla, el IDIVAL, IMEM, UNATE y la UC se suman a la segunda fase de un estudio pionero para medir en un entorno real el impacto de las artes en las emociones de las personas.
SANTANDER – 4 de junio de 2026
El arte abandona de forma definitiva las interpretaciones abstractas para someterse al escrutinio de la ciencia empírica. El Centro Botín ha anunciado el inicio de la segunda fase de su ambicioso estudio científico, impulsado en colaboración directa con el Centro de Inteligencia Emocional de la Universidad de Yale, orientado a evaluar el impacto real que tiene el disfrute de las artes en directo sobre el desarrollo creativo y emocional de la población adulta.
Tras una primera etapa abierta a la ciudadanía en general que comenzó en enero, el proyecto da un salto cualitativo al tejer una red de alianzas con cinco de las instituciones sanitarias, académicas y empresariales más relevantes de la región. De este modo, trabajadores, familiares y amigos de la Universidad de Cantabria (UC), los laboratorios IDIVAL, la Fundación Marqués de Valdecilla, UNATE (La Universidad de Mayores) y la firma IMEM participarán de forma activa a lo largo de este mes de junio en las dinámicas de medición para ampliar de forma rigurosa la muestra científica.
La gran singularidad de este proyecto radica en su metodología: saca el análisis científico de las paredes asépticas de los laboratorios tradicionales y lo traslada a contextos reales, donde las emociones humanas brotan de forma espontánea. Para ello, los colectivos de las entidades aliadas asistirán de forma gratuita a diferentes espectáculos de primer nivel. De forma aleatoria, los espectadores rellenarán encuestas especializadas justo antes o inmediatamente después del evento, permitiendo a los expertos de Yale mapear y contrastar qué transformaciones cognitivas y perceptivas experimenta el cerebro tras entrar en contacto directo con la belleza estética.
El despliegue de esta nueva fase se escenificó en el Auditorio del Centro Botín en un encuentro que reunió a los máximos representantes institucionales: Mar Marcos (vicerrectora de la UC), Miguel Pérez Luzuriaga (director de Postventa de IMEM), Elena Casquero (responsable de Acción Social y Cultural de UNATE), José Francisco Díaz (gerente de la Fundación Valdecilla) y Galo Peralta (director de Gestión del IDIVAL).
Durante el acto, Fátima Sánchez Santiago, directora ejecutiva del Centro Botín, enfatizó el valor de la cooperación: «Contar con entidades que comparten nuestro interés por la investigación y el desarrollo de las personas nos permite ampliar el alcance de iniciativas como esta y seguir construyendo una comunidad comprometida con el conocimiento y la creatividad a través de las artes».
El diseño del experimento para este mes de junio se ha estructurado en torno a cuatro propuestas de alta calidad técnica que abarcan diferentes registros expresivos:
Teatro: La representación de Obsolescencia, una obra de profunda carga psicológica escrita y dirigida por la dramaturga Blanca del Barrio.
Música: El concierto de Adrian Cunningham Quartet, un recital liderado por uno de los multiinstrumentistas más virtuosos y aclamados del panorama internacional del jazz.
Cine: La proyección del largometraje Sorda, de Eva Libertad, que sumerge al espectador en la íntima experiencia de una mujer sorda que afronta la maternidad junto a su pareja oyente.
Danza contemporánea: La puesta en escena de Fronterizas, una pieza de danza-teatro firmada por Mari Paula que indaga en las aristas de la identidad cultural.
Con este paso al frente, el Centro Botín y sus socios institucionales no solo consolidan a Santander como un referente en la investigación de la psicología del arte, sino que reivindican el consumo cultural no solo como un elemento de ocio, sino como una herramienta de salud emocional y estímulo social medible y contrastable.