Los moluscos no eran un recurso de emergencia: un estudio de la UC revela su papel clave en la dieta mesolítica

La investigación liderada por Igor Gutiérrez Zugasti demuestra que formaban parte de una estrategia alimentaria planificada hace más de 10.000 años
18.02.2026. -Los moluscos constituyeron un alimento estable en la dieta de las poblaciones mesolíticas y no únicamente un recurso de emergencia, tal y como se había considerado hasta ahora. Así lo demuestra un estudio dirigido por el profesor titular de la Universidad de Cantabria e investigador del Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria (IIIPC), Igor Gutiérrez Zugasti.
La investigación, desarrollada en el marco de un proyecto del Plan Estatal de Investigación, ha contado con la participación de especialistas de la Universidad de Burgos, el Centro Leibniz de Arqueología de Alemania, la Universidad de York y la Universidad Metropolitana de Manchester.
El papel de los moluscos en las estrategias de subsistencia prehistóricas ha sido objeto de un amplio debate científico, al considerarse tradicionalmente que su relevancia era secundaria y que su consumo se producía principalmente en épocas de escasez o como complemento alimenticio. Sin embargo, los resultados de este trabajo apuntan a que estos recursos fueron mucho más que alimentos de emergencia.
Publicado en la revista científica Quaternary Science Reviews, el estudio presenta nuevos datos sobre la estacionalidad en la recolección de conchas halladas en yacimientos arqueológicos de Cantabria y Asturias, con el objetivo de valorar el papel de los moluscos en la dieta de las sociedades mesolíticas.
El análisis de las relaciones isotópicas del oxígeno en conchas de lapas y caracolillos ha permitido obtener información de alta resolución sobre los momentos de recolección entre hace 11.000 y 6.700 años. Los resultados evidencian que la recogida de moluscos se produjo a lo largo de todas las estaciones del año, con variaciones en función de la especie y del yacimiento.
Asimismo, la comparación de estos datos con los periodos de obtención de otros alimentos mediante la caza, la pesca o la recolección vegetal ha permitido concluir que los moluscos formaban parte de una estrategia coordinada de captación de recursos a lo largo del calendario anual. Su explotación respondía a criterios de rendimiento óptimo según la época del año, especialmente en aquellos periodos en los que otros recursos alimenticios eran menos abundantes.
El estudio también pone de manifiesto que las zonas costeras de la región cantábrica fueron ocupadas durante todo el año por estas poblaciones, aunque los distintos yacimientos se utilizaron en diferentes estaciones o con funciones específicas, lo que sugiere una movilidad entre la costa y el interior.
La primera autora del artículo es Rosa Arniz Mateos, quien realizó su tesis doctoral en la Universidad de Cantabria y actualmente desarrolla su labor como investigadora postdoctoral en el Centro Leibniz de Arqueología, en Mainz (Alemania).