Gobierno de Cantabria, Federación de Municipios y organizaciones de comerciantes avanzan en el impulso de la modernización del comercio ambulante

El consejero, durante su reunión con los representantes del sector del comercio ambulante de la región (Foto: Nacho Romero)
Santander- 22.04.2026
El consejero de Industria, Empleo, Innovación y Comercio, Eduardo Arasti, se ha reunido con el presidente de la Asociación para la Gestión y Modernización del Comercio Urbano y Mercadillos (GESCOMER), Carlos Martí; el presidente de la Federación Cántabra del Comercio Ambulante, Guillermo Martínez, y las organizaciones del sector de venta ambulante para valorar los resultados del primer estudio sociológico realizado sobre la venta ambulante de la Comunidad Autónoma, tal y como se comprometieron en el seno de las jornadas celebradas el pasado mes de noviembre en el Palacio de La Magdalena.
Tal y como han explicado, se trata del primer estudio sociológico del sector de la venta ambulante elaborado en Cantabria, que ofrece un diagnóstico riguroso de su realidad económica, social y cultural y se suma a la aprobación de una ordenanza tipo para regular la venta ambulante, acordada en dichas jornadas, que permitirá a los ayuntamientos, de la mano de la Federación de Municipios de Cantabria (FMC), disponer de un marco regulatorio uniforme y actualizado.
«Esta ordenanza incorpora medidas destinadas a favorecer el relevo generacional, simplificar los trámites administrativos y fomentar la resolución extrajudicial de conflictos a través de la Junta Arbitral de Consumo», ha subrayado el consejero, quien ha explicado que el estudio dibuja un panorama general de un sector histórico, profundamente arraigado en Cantabria y con un fuerte valor cultural y comunitario, en el que muchos mercadillos superan los 25 años de antigüedad e incluso algunos cuentan con más de 200 años de historia.
Según los datos analizados, la venta ambulante en Cantabria suma 1.920 establecimientos no sedentarios, lo que supone uno por cada 310 habitantes, y da empleo directo a 733 personas, tanto en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos como en el Régimen General.
Compuesto por 242 empresas, en su mayoría autónomos, el sector alcanzó en 2023 una cifra de negocio de 13,08 millones de euros, lo que representa un descenso del 38 por ciento respecto a 2019; la inversión en activos ha caído un 79 por ciento desde ese mismo año, y el empleo se ha reducido también un 38 por ciento en comparación con el periodo previo a la pandemia, lo que, en opinión de Arasti, «evidencia claros síntomas de ajuste estructural, con menor rentabilidad, caída de la inversión y un acusado envejecimiento de la población activa».
Perfiles y hábitos de compra
Asimismo, el estudio define el perfil mayoritario del comerciante ambulante en Cantabria como un hombre de nacionalidad española, mayor de 55 años, con más de 20 años de experiencia en el sector y dedicado principalmente a la venta de textil y calzado. Su nivel educativo es básico o medio y desarrolla su actividad entre cinco y seis días a la semana.
Entre las principales problemáticas detectadas, destacan el envejecimiento del sector y la falta de relevo generacional, el bajo nivel de formación, que dificulta la digitalización, la percepción de tasas y trámites administrativos elevados, el escaso asociacionismo y la falta de innovación comercial.
En cuanto al perfil del consumidor de la venta ambulante, el estudio identifica mayoritariamente a mujeres de entre 45 y 70 años, especialmente mayores de 55 años, con un ámbito de consumo local o comarcal y un nivel socioeconómico medio o medio bajo.
Sus hábitos de compra son principalmente semanales o quincenales y están motivados por el precio, la cercanía, la sociabilidad y la frescura de los productos. Los artículos más demandados son los de alimentación, textil, calzado y plantas. El grado de satisfacción general es alto, con valoraciones entre 7 y 9 sobre 10, aunque se señalan como aspectos peor valorados las infraestructuras, el aparcamiento y la falta de información digital.
El análisis aborda también la situación municipal y territorial del sector, con la participación del cien por cien de los ayuntamientos encuestados. La mayoría carece de ordenanzas actualizadas, al ser anteriores a 2010 y presenta infraestructuras desiguales, con carencias en suministros de agua, electricidad, aseos y servicios de limpieza en muchos municipios.
Las zonas turísticas y las cabeceras comarcales disponen, en general, de mejores instalaciones, mientras que en los municipios sin mercadillo el abastecimiento se realiza mediante camión tienda de carácter semanal.
Entre los principales retos identificados, se encuentran el envejecimiento tanto del sector como del público consumidor, la insuficiencia de infraestructuras, el bajo nivel de digitalización, la falta de normativa actualizada y la creciente competencia del comercio online.
En este sentido, el estudio propone diversas líneas de actuación para hacer frente a estos desafíos, y destacan la implantación de una ordenanza marco y la creación de una mesa regional del sector; la modernización de las infraestructuras; el desarrollo de la marca ‘Mercados de Cantabria’; la puesta en marcha de una plataforma digital regional; el impulso a la formación y al relevo generacional, así como la promoción de mercadillos temáticos vinculados al turismo sostenible.
El consejero del ramo, Eduardo Arasti, ha señalado que «estas actuaciones nacen de la tenacidad del comercio ambulante, un sector que fue de los primeros en reclamar la atención del Gobierno de Buruaga al inicio de la legislatura», y ha subrayado la importancia de «contar, por primera vez, con datos objetivos y herramientas específicas que permitan avanzar en su modernización y garantizar su futuro».
Tanto Guillermo Martínez, presidente de la Federación Cántabra del Comercio Ambulante, como Carlos Martí, presidente de GESCOMER, han valorado de positiva la reunión mantenida con el consejero, destacando la «buena actitud de la Consejería para apoyar la modernización y la profesionalización del comercio ambulante».
Ambos han indicado que este sector juega un papel esencial «en la lucha contra la despoblación en zonas rurales donde el único canal de abastecimiento es el mercadillo». Y han destacado también el «fuerte arraigo» de los mercados en Cantabria, algunos con hasta 200 años de existencia, lo que demuestra su «vocación de permanencia». Finalmente, han subrayado que se debe «trabajar para que los mercados se conviertan en un instrumento dinamizador de las economías locales», enfatizando que este objetivo debe alcanzarse mediante un trabajo conjunto entre las administraciones y los comerciantes.
En la reunión, celebrada en el despacho del consejero, también han participado el director general de Comercio y Consumo, Rosendo Ruiz; el presidente del Grupo Lábaro-Vendedores del Norte Sociedad Cooperativa, Sebastián Díaz; el presidente de APDEVA, José Alfredo Vargas, y su secretario, Enrique Fernández; y una de las vocales de la Federación Cántabra del Comercio Ambulante, Laura Maestro.
Toda la información está disponible en la página web de la Dirección General de Comercio y Consumo del Gobierno de Cantabria (www.comercioyconsumodecantabria.es ), así como en sus perfiles de redes sociales (Instagram, Facebook, X y LinkedIn).
Fuente: www.cantabria.es