Cantabria solicitará al Ministerio la activación de un Plan de detección, prevención y lucha contra el acoso escolar como base para una futura ley nacional

El Ejecutivo regional recaba apoyos de otras CCAA para trasladar formalmente esta petición a la ministra en la próxima Conferencia Sectorial
Santander- 10.12.2025
La Consejería de Educación del Gobierno de Cantabria solicitará formalmente en la próxima Conferencia Sectorial, a la ministra, Pilar Alegría, la activación de un Plan nacional de detección, prevención y lucha contra el acoso escolar que sirva de base para una futura ley nacional. Así lo ha anunciado hoy el consejero de Educación, Sergio Silva, en la presentación de los datos del informe anual en materia de convivencia escolar correspondientes al curso 2024-2025.
Para Silva, quien ha asegurado que Cantabria ya ha iniciado contactos para recabar el apoyo de otras comunidades en esta iniciativa, es fundamental concienciar sobre este problema y la colaboración Estado y CCAA puede contribuir de forma decisiva a «romper con el entorno silente» que trae aparejado el acoso escolar y llevar, así, este asunto al debate nacional.
Se trata de un aspecto «nuclear» que requiere sea legislado, ha subrayado Silva, que afecta a miles de personas en un momento de desarrollo especial, como es la infancia y la adolescencia, por lo que ha considerado necesario realizar un llamamiento al Estado para «tome el liderazgo» como Gobierno de la nación para avanzar en un asunto común. Silva ha asegurado que el tema del acoso escolar toma especial relevancia por el cambio de paradigma que experimentan niños y adolescentes con la irrupción del entorno digital, y que «lleva este problema más allá del centro escolar y del periodo lectivo».
Tras la celebración del pleno del Observatorio de Convivencia Escolar de Cantabria, esta mañana, el titular de este departamento ha desgranado algunos de los principales datos recogidos en este informe, elaborado por la Unidad Técnica de Equidad Educativa y Convivencia de la Consejería de Educación.
En las aulas de los centros educativos cántabros se produjeron 31 casos de acoso escolar entre alumnos durante el curso 2024-2025, periodo durante el que se activó el protocolo en 142 ocasiones, todos los casos declarados se produjeron, principalmente, en Primaria y Secundaria, con un 86% de los casos detectados.
Según se desprende del estudio, la distribución por género revela que, de las presuntas víctimas, el 54% fueron alumnas y el 46% alumnos, y entre los casos confirmados, 19 afectaron a alumnas y 12 a alumnos y entre las motivaciones, la mayoría de los acosos confirmados se atribuyen a violencia entre iguales (28), con algunos casos relacionados con diversidad funcional (1), xenofobia (1) y homofobia (1).
Para que haya acoso escolar deben de darse tres circunstancias: intención dolosa, comportamiento reiterado en el tiempo y situación de abuso de poder, algo sobre lo el consejero ha insistido «ya que hay veces hay casos que dañan la convivencia, pero no los podemos encajar en la situación de acoso si no incluyen estos tres requisitos».
Tal y como ha remarcado, todos los casos confirmados fueron objeto de seguimiento por parte del Servicio de Inspección y la Unidad Técnica de Equidad Educativa y Convivencia, aplicándose medidas educativas como prácticas restaurativas, orientación individualizada, revisión del Plan de Acción Tutorial y programas de desarrollo de competencias socioemocionales.
Este informe, según ha explicado Silva, persigue «radiografiar» de una manera «objetiva» y con datos la convivencia de los más de 300 centros educativos de Cantabria y, así, disponer de un análisis técnico que vaya mucho más allá de estereotipos o de ideas preconcebidas. Por primera vez, incorpora datos cuantitativos con la percepción subjetiva de los principales agentes de la comunidad educativa (alumnado, familias y profesorado) del clima de convivencia, a través de las evaluaciones de diagnóstico en el caso de familias y alumnado, y de las encuestas cumplimentadas por los centros educativos, a través del Servicio de Inspección Educativa.
En relación a este aspecto, ha valorado Silva, los datos reflejan en el curso 2024-2025 una valoración global del clima escolar «buena» por parte del alumnado, que pasa este curso a ofrecer una puntuación del 3,14 (en una escala de 10 equivale a un 7,85), un patrón que se repite en la percepción de las familias, que es de 2,97 (7,4/10), y entre los docentes alcanza el 3,9, sobre una escala de 5, lo que equivale a un 7,8.
En este aspecto, y según ha señalado el consejero, el curso 2024-2025 ha sido un «poco difícil» en el ámbito de la convivencia escolar en Cantabria por el efecto de dos circunstancias: el caso de acoso del IES Leonardo Torres Quevedo-con un «alto impacto mediático»- y, en segundo lugar, el conflicto salarial y las huelgas de la Junta de Personal Docente, «pues la comunidad educativa la forman alumnos, familias y docentes», ha apuntado.
Procedimientos disciplinarios
Por otra parte, el informe presentado hoy recoge también información relativa a los procedimientos disciplinarios abiertos, un total de 186, lo que representa el 0,19 % del alumnado matriculado, frente al 0,16 % del curso anterior, lo que supone un ligero repunte. La mayoría de los casos corresponden a alumnos (150) y se concentran en Educación Secundaria Obligatoria (92,1 %), mientras que las conductas más frecuentes que desencadenaron procedimientos disciplinarios fueron agresiones físicas, acoso, amenazas o coacciones (85 incidencias), reiteración de conductas contrarias a la convivencia (52) e injurias u ofensas contra miembros de la comunidad educativa (47) y, en este caso, están protagonizados mayoritariamente por chicos.
En relación con la violencia laboral externa en el puesto de trabajo en personal docente y no docente, según ha apuntado Silva, la Consejería registró 11 notificaciones de violencia laboral externa, correspondientes a 8 mujeres y 3 hombres del personal de los centros, que fueron trasladadas al Observatorio de Convivencia. Esta cifra supone una reducción del 21,4 % respecto al curso anterior, en el que se contabilizaron 14 notificaciones.
Conclusiones
A su juicio, y a la vista de estos datos, se concluye que este curso hay más casos, tanto de procedimientos ordinarios disciplinarios como de acoso, y no se puede determinar con certeza si esto responde a un «mejor diagnóstico», es decir, qué se detectan mejor los casos, o realmente a un incremento de los mismos. «Es pronto para definir una tendencia porque hay que esperar a una serie histórica en tres o más cursos», ha apuntado el titular de Educación.
Además, la lectura de estos datos constata el «buen clima» de convivencia escolar de Cantabria, según ha valorado el consejero, ya que, en el peor de los casos, el de acoso, el porcentaje de afección es del 0,05% sobre un total de 77.000 alumnos y en el caso de procedimientos disciplinarios la cifra se sitúa en torno al 0,2%.
Otra de las conclusiones que se desprenden del estudio es que Cantabria registra los niveles más bajos del país en ruido y desorden en el aula (23%), así como en tiempo perdido en las aulas por interrupciones, con un 15% en Secundaria, y un 9% en Primaria, cifras que apoyan los datos de buena convivencia.
A pesar de estos resultados, Silva ha asegurado que no hay que confiarse, «somos conscientes de que en cualquier momento puede haber casos graves y eso exige nuestra atención, por eso ponemos los medios a nuestro alcance para evitar esa situación». También ha asegurado que el empeoramiento de la percepción del clima de convivencia con respecto al curso anterior puede tener su causa en los casos más mediáticos.
«Esta Consejería cada vez hace más esfuerzos por trabajar en prevenir los problemas de convivencia con un enfoque más preventivo que reactivo», por lo que ha resaltado el hecho de poner el acento en una «mirada preventiva para la mejora de la convivencia, más que de la reacción frente a los casos».
En su intervención el consejero de Educación ha repasado algunas de las nuevas medidas que su departamento ha puesto en marcha para combatir esta lacra como son el programa ‘Visita’, que facilita el intercambio de buenas prácticas entre centros, o ‘Construimos Conciencias‘, orientado a impulsar un modelo coeducativo y de relaciones igualitarias. Otra de las acciones adoptadas con éxito es el programa ‘Valientes’, desarrollado en colaboración con la Cámara de Comercio de Cantabria, y que en el curso 2024-2025 contó con la participación de 24 centros educativos y una proyección en 4.709 estudiantes de ESO.
Con la Fundación Real Racing Club de Santander se ha desarrollado el programa ‘Prevención del Bullying a través del Deporte’ en 9 centros de Primaria, con el objetivo de sensibilizar al alumnado sobre el acoso escolar y promover valores de respeto, cooperación y tolerancia mediante la práctica deportiva vinculada al Racing.
A todas estas herramientas hay que sumar en el curso 2024-2025 el desarrollo, por primera vez, del Programa de Prevención de la Conducta Suicida (ZIUR) para promover el desarrollo de habilidades socioemocionales que prevengan la conducta suicida en el alumnado, y que ya se desarrolla en 22 centros.
Finalmente, Silva ha resaltado la participación activa del Ejecutivo cántabro en el Observatorio Estatal de la Convivencia Escolar, que ha permitido trabajar en la elaboración del Plan de Trabajo 2024-2027. Todas estas líneas en el futuro se complementarán con la Ley de autoridad docente y de la convivencia y un nuevo decreto de convivencia.