Investigadores cántabros analizan el papel del gen FoxP2 en la esquizofrenia en una revisión publicada en Journal of Psychiatric Research

El estudio, coordinado desde IDIVAL, concluye que varias variantes del conocido “gen del lenguaje” influyen en síntomas específicos, aunque no aumentan el riesgo directo de desarrollar la enfermedad.
10.12.2025.- Un trabajo liderado por el Instituto de Investigación Sanitaria de Valdecilla (IDIVAL), en colaboración con el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla y la Universidad de Cantabria (UC), acaba de publicarse en la revista Journal of Psychiatric Research. El estudio, titulado “FoxP2 and Schizophrenia: a systematic review”, ha sido coordinado por la Dra. Rosa Ayesa-Arriola y surgió inicialmente como un Trabajo de Fin de Grado del entonces estudiante de Medicina Gabriel Salmón Gómez, hoy residente de Psiquiatría en el Hospital Gregorio Marañón.
Lo que comenzó como una inquietud académica se ha transformado en una aportación científica que reúne y analiza toda la evidencia disponible sobre la relación entre el gen FoxP2 y la esquizofrenia. Para ello, el equipo revisó de forma sistemática cientos de artículos de las bases de datos PubMed y EMBASE, aplicando herramientas avanzadas de análisis bibliográfico y enfrentándose a información a menudo dispersa o contradictoria.
FoxP2, más allá del “gen del lenguaje”
Conocido popularmente como el “gen del lenguaje” por su implicación en trastornos del habla, FoxP2 desempeña un papel esencial en el desarrollo cerebral, la formación de circuitos neuronales y la plasticidad sináptica, procesos fuertemente relacionados con los trastornos psicóticos.
La revisión analizó 12 estudios que incluían a miles de pacientes y controles sanos. Aunque ningún polimorfismo de FoxP2 incrementa por sí mismo la probabilidad de desarrollar esquizofrenia, sí se han encontrado asociaciones relevantes entre determinadas variantes genéticas y síntomas específicos de la enfermedad.
Principales hallazgos del estudio
rs2253478: vinculada a la pobreza del habla, un síntoma negativo frecuente.
rs1456031: modula la probabilidad de alucinaciones auditivas, especialmente en personas que sufrieron abuso emocional en la infancia, lo que subraya la interacción genética–ambiente.
rs2396753: relacionada con la reducción de sustancia gris en áreas cerebrales clave para el lenguaje y la cognición.
rs10447760: asociada a mayor gravedad clínica y a diversos déficits cognitivos, con influencia de factores como el sexo biológico o el índice de masa corporal.
Estos resultados refuerzan la visión de la esquizofrenia como un trastorno multifactorial, donde la genética y el entorno interactúan de manera compleja. “Este estudio nos invita a seguir explorando cómo genes y entorno se entrelazan para dar forma a algo tan humano como el lenguaje y tan enigmático como la psicosis”, señala la coordinadora del trabajo. Investigar, añade, “no siempre implica encontrar respuestas rápidas, sino aprender a formular mejores preguntas”.
Una experiencia formativa convertida en ciencia de impacto
El proyecto demuestra cómo la curiosidad académica, el rigor metodológico y el trabajo en equipo pueden derivar en una contribución de alcance internacional. La revisión es también un ejemplo del talento joven que se forma en Cantabria y del valor de la colaboración multidisciplinar entre investigadores clínicos y académicos.